entorno

La villa de Balmaseda respira el verde de la naturaleza por cada rincón. Un verdadero paraíso idílico para vivir una gran experiencia y poder desconectar de una forma única.

Pero la villa también ofrece largos paseos por sus calles y sus rutas turísticas, una gran variedad de parques y jardines y zonas de recreo para que niños y adultos puedan pasar un momento agradable en la villa